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domingo, 7 de marzo de 2010

Ángel Encubierto

Estoy allí, en medio del salón

bailando mi canción infinita.

Mientras bailo, desciendes suavemente

¿Acaso has presentido mi triste final?

Ángel encubierto ¿crees que me engañas?

¿Crees que no sé que has venido a salvarme?

¡Que tarde mi ángel! ya yo no quiero salvarme



Vienes a mí, no dices nada.

No hace falta.

Tus manos, tus ojos, siempre supieron decirme

lo que tu boca no podía.

Con tu mirada me hablaste del infinito

Con tu piel sentí el cielo y el infierno

pero ahora, cargado de deseo y amor

queriéndome salvar,

has decidido hablar, cuando ya no puedo escuchar



Mientras bailas conmigo,

yo miro el infinito que un día me mostraste en tus ojos

y vuelvo a sentir el cielo y el infierno en mi piel.

¿Ya cansado? ¡que rápido te cansas!

Me sueltas, continúo bailando

bailando la danza de la muerte

que me ha venido a buscar.

Y mientras termino mi triste baile

regresas derrotado a tu limbo

y yo cierro mis ojos,

para nunca más volverlos a abrir

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